No es normal sentirse cansado, y mucho menos si esto ocurre de forma constante. Entre los síntomas más comunes de la anemia se encuentran el cansancio, la debilidad, los mareos y otros signos que, en muchas ocasiones, desestimamos, ignorando la alerta que el cuerpo nos está enviando.
Según la Alianza de Acción contra la Anaemia, una de cada cuatro personas aproximadamente es afectada por la anemia. Sin embargo, pocas personas prestan atención a las graves consecuencias de la anemia. Esta condición influye en el desarrollo cognitivo de los niños, incrementa el riesgo de infecciones, abortos espontáneos, partos prematuros y aumenta la mortalidad materna e infantil. Además, afecta la productividad diaria de quienes la padecen.
Anemia: El transtorno invisible que impide el desarrollo del potencial humano
La anemia tiene un gran impacto en el potencial de desarrollo, especialmente en mujeres y niños, quienes son los más vulnerables:
- En los niños, la falta de oxígeno en el cerebro durante etapas críticas de crecimiento puede provocar dificultades en el aprendizaje, disminución de la atención y problemas de memoria. Estas limitaciones no solo afectan el rendimiento escolar, sino que también pueden tener repercusiones a largo plazo en las oportunidades educativas y laborales de la vida adulta.
- Las mujeres embarazadas enfrentan riesgos significativos relacionados con la anemia. Durante el embarazo, la demanda de hierro y otros nutrientes aumenta para apoyar el desarrollo del feto y la placenta. La anemia en esta etapa puede derivar en complicaciones como parto prematuro, bajo peso al nacer y un mayor riesgo de mortalidad materna e infantil.
- Las mujeres en edad reproductiva son más propensas a desarrollar anemia debido a la pérdida de sangre durante la menstruación y a una ingesta insuficiente de hierro en la dieta
¿Qué es la anemia?
La anemia es una condición médica caracterizada por una disminución en la cantidad de glóbulos rojos o hemoglobina en la sangre, lo que reduce la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno a los tejidos.
¿Cómo prevenir la anemia?
La prevención y el tratamiento de la anemia son esenciales para mitigar sus efectos adversos. Una dieta equilibrada y rica en hierro es fundamental. Alimentos como carnes rojas, pescado, legumbres, verduras de hoja verde y cereales fortificados pueden ayudar a mantener niveles adecuados de hemoglobina.
Asimismo, la vitamina C mejora la absorción de hierro, por lo que es beneficioso consumir frutas cítricas, fresas o pimientos junto con alimentos ricos en este mineral.
A veces la dieta no es suficiente
Existen diferentes causas de la anemia, no solo las relacionadas con la alimentación. Algunas de ellas incluyen infecciones (como malaria, tuberculosis e infecciones parasitarias), enfermedades crónicas, trastornos ginecológicos y obstétricos (pérdidas menstruales abundantes y constantes), así como trastornos hereditarios de los glóbulos rojos (como la talasemia o la drepanocitosis).
En casos donde la dieta por sí sola no es suficiente, pueden ser necesarios suplementos de hierro bajo supervisión médica.
Síntomas
Fatiga, debilidad, palidez, dificultad para respirar y mareos.
Causas más comunes
Deficiencia de hierro, pérdida de sangre, enfermedades crónicas o trastornos genéticos.
En AMI apostamos por la prevención
Es fundamental realizar chequeos médicos regulares y análisis de sangre para detectar y tratar la anemia oportunamente. Recuerda que AMI ofrece a sus afiliados un servicio de laboratorio clínico, permitiéndoles realizarse análisis de sangre rutinarios y garantizar el control de su salud en todo momento.Si aún no eres afiliado de AMI, ¡contacta con nosotros! o llámanos al 310 675 35 33.
