Consejos para reaccionar a un ataque de asma

¿Sabías qué un ataque de asma puede ser controlable? De los principales consejos que se deben seguir es mantener la calma. Suena sencillo, pero requiere proceder de forma ágil y enfocada; pero en una crisis asmática, la ansiedad puede empeorar los síntomas y con ello nuestras acciones.

En este artículo te daremos consejos prácticos para manejar un ataque de asma y así manejar el estrés o la ansiedad en momentos de dificultad respiratoria.

¿Cómo reaccionar en un ataque de asma?

Primero vamos a contextualizarnos: cuando uno tiene asma, las vías respiratorias se inflaman y se estrechan. Esto puede causar un sonido agudo y/o silbante (sibilancias), también puede causar tos y opresión en el pecho. Cuando uno nota estos síntomas, debe seguir los simples pasos:

1. Siéntate erguido y trata de ser consciente de tu respiración.

Siéntate en una posición que permita que tus pulmones se expandan al máximo. Siéntate erguido y controla la inhalación y exhalación de tu respiración. Hazlo con calma y no te recuestes. Dirige tus pensamientos a está acción. Es un buen ejercicio para intentar mantener la calma.

2. Usa tu inhalador de rescate inmediatamente

Los inhaladores para el asma contienen medicamentos de acción rápida, como el albuterol, que abren las vías respiratorias y alivian los síntomas rápidamente. Esta puede ser la primera acción inmediata que puedes realizar cada 30 a 60 segundos, con un máximo de 10 inhalaciones.

3. Retírate de los desencadenantes

Si sabes qué ha provocado el ataque (como humo, polvo, polen, o ejercicio), aléjate de esos desencadenantes lo antes posible. Busca ayuda si los síntomas no mejoran.

4. Busca ayuda médica si es necesario

Si los síntomas empeoran o no mejoran después de 10 inhalaciones, se debe buscar atención médica de emergencia. No se debe esperar a que los síntomas se resuelvan por sí solos. Los ataques de asma pueden poner en riesgo la vida.

Controlar el asma

1. Utiliza el innalador

Lleva siempre contigo tu inhalador de rescate para usarlo en caso de un ataque. Además, toma tus medicamentos de control (como los corticosteroides inhalados) regularmente, incluso si te sientes bien, para mantener la inflamación de las vías respiratorias bajo control.

2. Evita lugares húmedos

Los lugares húmedos pueden ser problemáticos para las personas con asma debido a que hay mayor presencia de moho, ácaros del polvo y otros alérgenos. Por eso cuida de estar en ambientes cerrados, poco ventilados o con mucho polvo.

3. Identifica y evita los desencadenantes

Aprende a reconocer los factores que pueden desencadenar tus síntomas de asma, como alérgenos (polen, ácaros del polvo, moho), irritantes (humo de tabaco, contaminación del aire, productos químicos), infecciones respiratorias y ejercicio. Toma medidas para minimizar tu exposición a estos desencadenantes.

4. Evita el humo y fumar

Fumar es muy perjudicial para los asmáticos porque irrita y daña las vías respiratorias, reduce la eficacia de los medicamentos para el asma, y aumenta la inflamación pulmonar. Esto provoca más síntomas y ataques de asma, haciendo la enfermedad más difícil de controlar y empeorando la salud respiratoria en general.

5. Vigila tu alimentación para mejorar tu microbiota

Mantener un estilo de vida saludable puede fortalecer tu sistema inmunológico y ayudarte a manejar mejor el asma. Esto incluye llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente (siguiendo las recomendaciones de tu médico para evitar desencadenantes de ejercicio), mantener un peso saludable y evitar el alcohol.

¡La información y la preparación son clave para controlar el asma y vivir una vida plena! Ten en cuenta estos consejos o acude a tu médico si presentas problemas respiratorios. Si eres afiliado a AMI consulta con nuestros médicos.